A POR LA FUERZA DE VOLUNTAD…

sinhumo

sinhumo
sinhumo

Mucha gente cree que nunca será capaz de dejar de fumar porque le falta fuerza de voluntad”, pero la voluntad no es algo que se tenga o no, es un atributo dinámico y modificable a través del proceso madurativo de la persona y de la búsqueda de recursos personales internos y externos. Cualquiera puede lograr dejar de fumar, igual que ha conseguido otras cosas difíciles en la vida.

La llamada fuerza de voluntad es como un músculo; la clave es que el beneficio esperado sea relevante. Así que uno no debería resignarse y abandonarse a su suerte porque “no tiene fuerza de voluntad”; se trata de encontrar esa fuerza para divorciarse del tabaco en los beneficios para uno mismo, su familia, sus hijos o su economía.

Hay tantas motivaciones como personas y éstas surgen en el momento más inesperado, normalmente cuando se plantea una fuerte discrepancia entre lo que está haciendo (fumar) y lo que realmente se quisiera hacer (dejarlo definitivamente). Una situación concreta hace aflorar en toda su crudeza las ataduras de la adicción y significa un punto de no retorno.

Si hacemos una lista con las ventajas de fumar y con las de no fumar, es indudable que ganaría la segunda opción. Pero ante una adicción, y los problemas que genera, no sirve sólo la lógica. Por eso hay que poner en juego la voluntad. ¿Cómo? Primero, deseando dejar el tabaco; luego, fijando una fecha para dejarlo, y materializando el propósito. A partir de ahí hay multitud de caminos a seguir.

          Dejar de fumar se consigue intentándolo, al igual que aprender a nadar se consigue tirándose al agua. Es tan sencillo de explicar como complicado de hacer. Los profesionales sanitarios tenemos claro que aquel fumador que empieza a considerar la opción de vivir sin tabaco tiene muchas posibilidades de lograrlo. Más tarde o más temprano.
Que mejoras si dejas de fumar:

  1. A los 20 minutos, presión arterial y frecuencia cardiaca regresar a su nivel normal.
  2. A las 8 horas el oxigeno recupera los niveles adecuados para el cuerpo.
  3. En 72 horas los pulmones aumentan de volumen y mejoran los sentidos del gusto y el olfato.
  4. 12 semanas después mejora la circulación sanguínea y el funcionamiento de los pulmones.
  5. En 9 meses la tos, la sensación de falta de oxígeno y la congestión se reducen. La cilia de los pulmones crece de nuevo.
  6. En unos años riesgos de cáncer de vejiga, bucal y de esófago reducidos en un 50%.
  7. Cinco años después se reduce un 50% el riesgo de desarrollar cáncer de pulmóm.

…TU LO DEJAS, TU GANAS!!!

Gracias a Teresa Pérez  y Beatriz Amorós por hacer posible este post* MIL GRACIAS!

Pedro Soriano Martin
Búscame

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar su navegación en la página web, conocer cómo interactúas con nosotros y recopilar datos estadísticos. Por favor, lee nuestra Política de Cookies, para conocer con mayor detalle las cookies que usamos, su finalidad y así como poder configurarlas o rechazarlas si así lo considera. ACEPTAR

Aviso de cookies
Accesibilidad