Nurse abroad. Heart attack

heart attack…Suena la alarma del despertador. Parece una mañana normal, la rutina trabaja por mí y me dejo llevar por la inercia del día a día. Camino unos 15 minutos diarios para llegar al hospital donde estoy trabajando. El frio roza mi cara haciendo que despierte de un plumazo. Para los que no me conozcan, actualmente trabajo en el servicio de Urgencias de un Hospital en Oxford (Inglaterra).

Todo parecía normal, recuerdo que llegué a la hora prevista y mis compañeros estaban tomando sus respectivos tés antes de empezar la jornada de 12 horas que nos venía por delante. Trabajamos de 7:30 de la mañana hasta las 20:00 por la tarde. Tenemos una enorme pizarra en el control de Enfermería donde se ubican a los pacientes y a los enfermeros que están trabajando durante el turno.

Ese día llevaba los pacientes que iban desde la cama uno hasta la seis. Estábamos “full”, recuerdo que era invierno y las neumonías e infecciones respiratorias colapsan urgencias. La enfermera que había estado por la noche me avisó que iba a tener una mañana bastante movida, pero no me aviso que iba a ser uno de las que recordaría para siempre dentro de mi etapa en Inglaterra.

Uno de los problemas de no trabajar con tu lengua materna es que se puede llegar a situación extremas donde te sientes acorralado y pequeño. Te sientes mal contigo mismo, sientes que tus conocimientos se han esfumado y que no sabes reaccionar ante situaciones que antes hacías con normalidad.

Recuerdo que el paciente estaba en la habitación número dos, tendría unos 70 años y una gran lista de antecedentes y problemas cardiacos. Ya me había avisado la enfermera que estaba «poorly»  como solemos decir por aquí. No podría imaginar  que todo iba a suceder tan rápido. Cogí su hoja de medicación y decidí ir a traer sus nebulizadores que le ayudarían mejorar su saturación.
No me dio tiempo ni abrir la puerta de la habitación de medicación cuando de repente suena ese temible sonido, el timbre en el que todo el mundo deja de hacer lo que esté haciendo y se dirige directamente a la cama procedente del sonido. Corres dejando lo que estés haciendo para atender la emergencia.

No me hacía falta mirar la pantalla para saber que mi paciente estaba sufriendo una parada cardiaca. La adrenalina subía en la sala y los primeros médicos que llegaron preguntaron por su enfermero y el diagnóstico de la paciente. Estaba bloqueado, tener más de 20 personas alrededor esperando a que hables y sueltes por tu boca lo que están esperando escuchar y que no puedas articular palabra es realmente frustrante. En ese instante deseé estar en España, en mi playa cerca de mi perra y mi familia.

Hay un gran equipo de enfermeras en urgencias y no había pasado un segundo cuando todo el mundo estaba haciendo las tareas correspondientes, con tranquilidad y sin pausa. La coordinadora del día empezó a contar la historia de la paciente a los médicos y todo transcurría con normalidad ante una parada cardiaca.
ab2a19588b472a31277f8502e533fa72 Una de mis compañeras me dijo que contabilizara los tiempos y apuntara todo en un cuaderno para después poder escribir en la historia del paciente todo lo que había sucedido. ¿Imaginas la presión cuando no sabes escribirlo en inglés? Mi cuaderno eran notas en español anotando los tiempos y medicación que se le administraba al paciente.

¿Alguien puede imaginar cómo me sentía? ¿Sabéis lo que se me pasaba por la cabeza tras pasar por eso? Te miras al espejo y te preguntas ¿qué estás haciendo? ¿Esto merece la pena? ¿Quién me mandaría a mi «saltar el charco«?

Ese día caí, podéis imaginar cómo fue el resto del día. La gente continuó su trayectoria, nadie se dio cuenta de cómo me sentí ni como me encontraba y hasta este día no lo estoy compartiendo. Para mí fue una situación comprometida que te hace pensar sobre todo, desde el motivo por estar en Inglaterra hasta mi función como enfermero.

Ahora que ha pasado el tiempo lo miro con otra perspectiva, he crecido, me he levantado y he seguido adelante. La barrera del idioma comparte conmigo mi vida actual y todos los días sigo luchando por derrumbarla. Cada día que pasa te sientes mejor, más «confident» pero no puedes bajar la guardia nunca. Cada día es una nueva forma de sobrevivir.

¿Por qué cuento todo esto? La verdad es porque me apetecía compartirlo y escribirlo, supongo que hace sentirme mejor. Lo más importante es que si alguien se está pensando venirse a Reino Unido que se prepare bien el inglés. No te creas lo que se dice desde España respecto a «el inglés en tres meses lo controlas» o también lo común «es lo mejor que puedes hacer, conseguirás un buen puesto y ganaras mucho más dinero”.

  • Sigue tus sueños formándote e informándote.

     

Dejo esta canción que he descubierto esta tarde, un grupo que me está encantando

Un Abrazo
@soriano_p 

Pedro Soriano Martin
Búscame

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar su navegación en la página web, conocer cómo interactúas con nosotros y recopilar datos estadísticos. Por favor, lee nuestra Política de Cookies, para conocer con mayor detalle las cookies que usamos, su finalidad y así como poder configurarlas o rechazarlas si así lo considera. ACEPTAR

Aviso de cookies
Accesibilidad