Uso prudente de los Antibióticos

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Mañana, 18 de noviembre, será el día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos y FFPaciente desea unirse a esta iniciativa tan necesaria e importante para nuestra salud.

Es más: FFPaciente, siendo fiel a la misión que se ha impuesto desde su nacimiento, desea participar de dicha actividad de un modo directo y que explique de modo fácil y sencillo a la población el ¿por qué es necesario un uso adecuado y prudente de los antibióticos?

A día de hoy, las campañas de concienciación sobre un adecuado uso de antibióticos se enfocan más a una advertencia sobre su uso, sin dar muchas explicaciones que a explicar de forma comprensible por los usuarios, el qué y el porqué de dichas advertencias. Y es este enfoque el que debe modificarse para que se aporte la información de un modo claro y sencillo, que permita a los pacientes comprender e interiorizar el porqué es importante el correcto uso de los antibióticos y que huyan de su abuso y acumulación, que eviten el “…me lo guardo por si acaso” o “me duele igual que la última vez, y el médico me recetó antibióticos, así que como me sobraron ya me los tomo por mi cuenta”.

Es decir, debe concienciarse del peligro de la “auto-medicación” pero sin criminalizar o culpabilizar, debe educarse y para ello la población debe tener la mayor cantidad posible de información pero en un formato claro y entendible por todas las personas, independientemente de su nivel educativo.

Entonces, empecemos por el principio:

¿Qué son los antibióticos?

Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas, o producidas por bacterias [1].

Este es uno de los puntos esenciales que toda la ciudadanía debe comprender. Los antibióticos sólo son útiles cuando se utilizan para tratar infecciones producidas por bacterias, no son eficaces para tratar problemas ocasionados por virus (gripe por ejemplo), etc.

¿Qué son las bacterias?

Son organismos muy pequeños, de hecho se les conoce como microorganismos, unicelulares –están formados por una sola célula– , que viven en multitud de lugares y que se “reproducen” con mucha rapidez.

Por ejemplo viven dentro de los seres humanos (en el intestino, la boca, nuestra piel,…),en la tierra, etc. Como dato curioso, en un gramo de tierra pueden encontrarse hasta 40 millones de bacterias.

Además, las bacterias, no son siempre “malas”- provocan enfermedades o infecciones- sino que en muchas ocasiones las personas las usamos, por ejemplo: no podríamos producir cerveza, vino o pan, ni tampoco yogures,… tal y como lo conocemos, sin la ayuda de las bacterias.

Sin embargo a veces, producen infecciones o enfermedades, y es en estos momentos en los que necesitamos de un arma para combatirlas. Esa arma no es otra que los antibióticos.

¿Nuestro arsenal en la lucha contra las enfermedades bacterianas es adecuado?

Aunque pueda creerse que tenemos acceso a muchos tipos de antibióticos, esto no es cierto, y disponemos de un arsenal limitado que se agota poco a poco, al tener cada vez más bacterias resistentes a los efectos de los antibióticos.

Así que la respuesta es que si es adecuado pero se está agotando.

¿Qué es eso de la resistencia a los antibióticos?

Las bacterias, cómo se reproducen muy rápido, tienen la posibilidad de adaptarse en muy poco tiempo a los cambios, incluso si estos “cambios” son la existencia de productos -antibióticos- que las destruyen. Hay que tener en cuenta que estos cambios, que llevan a la resistencia a los antibióticos, es algo natural para las bacterias. Simplemente que si tienen mucho contacto con los antibióticos, esos cambios ocurrirán más rápido de lo que ocurriría de forma normal.

Esto significa que si estas bacterias están expuestas de manera continuada a los antibióticos, o en concentraciones que no alcanzan a eliminar un número suficiente de bacterias en cada colonia, las bacterias al principio morirán pero poco a poco se harán resistentes, se protegerán de la acción del antibiótico. Se harán invencibles ante esa arma y en el futuro estas bacterias y sus “hijas” serán invencibles ante ese antibiótico.

Algunos datos importantes sobre el uso de antibióticos en Europa y en España:

Hoy en día en España es uno de los países de la Unión Europea donde más se usan antibióticos. Según el Eurobarómetro del año 2016, el 47% de la población tomó antibióticos en el último año [2].

Pero quizás lo peor de este dato no es sólo que España sea el segundo «consumidor» de antibióticos de la Unión Europea, sino que este consumo ha aumentado un 9% desde el Eurobarómetro de 2013. Y mientras que muchos países de nuestro entorno consiguieron reducir el número de antibióticos recetados, dicho consumo aumento en nuestro país.

Pero lo más grave de esta situación, no es que los profesionales médicos receten muchos antibióticos, sino que se estima que alrededor del 30% de los antibióticos que se consumen son obtenidos sin receta, o son los restos de tratamientos anteriores [3]. Es decir, que existe un número muy elevado de personas que se están «auto-medicando» con antibióticos.

Debemos de tener muy en cuenta que, el efecto en el abuso o uso inadecuado de los antibióticos, provocarán más pronto que tarde que éstos dejen de funcionar. Daríamos un gran paso atrás en la práctica de la medicina y en los mecanismos para:

  • Mantener un buen estado de salud ante infecciones.
  • No sería posible realizar trasplantes, operaciones quirúrgicas, quimioterapias
  • y todos aquellos tratamientos que requieran en menor o mayor medida del uso del antibiótico por su capacidad antibacteriana.


Pero ¿Qué puede hacerse para no ayudar a que las bacterias sean resistentes a los antibióticos?

Ante este panorama que tenemos ante nosotros, es seguro que algo podremos hacer. Y con la idea de que entre todos aportemos un granito de arena para luchar a favor de un buen y correcto uso de los antibióticos, desde FFPaciente os damos estas sugerencias:

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¡Nuestra infografía! 

Infografía uso prudente de antibióticos (1)

Y recordad: todos somos responsables de conseguir que los antibióticos sigan siendo eficaces.

Referencias:

[1] (Organización Mundial de la Salud. Consultado el 10 de noviembre de 2016. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/antibiotic-resistance/es/)

[2] European Commission. Antimicrobial Resistance. Consultado el 14 de noviembre de 2016. http://ec.europa.eu/COMMFrontOffice/publicopinion/index.cfm/Survey/getSurveyDetail/yearFrom/2016/yearTo/2016/surveyKy/2107

[3] Consejo general de Colegios Oficiales Médicos. Consultado 14 de noviembre de 2016. www.cgcom.es/europa_al_dia/2008/271[/vc_column_text][vc_row_inner][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]WhatsApp Image 2016-10-18 at 12.30.19

Ivan Herrera @ihpeco .[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]WhatsApp Image 2016-09-15 at 18.38.32

Ana Cordobés @Aenima666[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]Captura de pantalla 2016-11-16 a las 9.19.44

Oscar Romeu @OneCuriousNurse.[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]Captura de pantalla 2016-11-16 a las 9.20.54

Enrique Castro @castrocloud[/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Pedro Soriano Martin
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