Bronquiolitis, esa “querida” amiga

La bronquiolitis es una enfermedad que afecta principalmente a niños menores de 2 años y que aparece en cuanto se acerca el frío, principalmente entre los meses de noviembre y marzo. Con la llegada del invierno, empiezan a darnos la bienvenida nuestros queridos “amigos” los mocos, por lo que, en muchos hospitales, centros de salud e incluso en guarderías y colegios se inician campañas para prevenir el contagio por el virus respiratorio sincitial (VRS), principal causante de esta patología.

Pero vamos a empezar por el principio, ¿qué es la bronquiolitis?

Se trata de la infección del tracto respiratorio inferior más frecuente en los lactantes y que, tal y como se describe en los artículos científicos, es causada por un virus, siendo las sibilancias (pitos en el pecho) el síntoma más frecuente durante el primer episodio agudo. La bronquiolitis comienza con un cuadro catarral en el que el lactante va a presentar, sobre todo, tos y mocos. Posteriormente, entre tres o cuatro días después y, debido principalmente a la inflamación de los bronquiolos, dicho cuadro catarral puede evolucionar a una mayor dificultad respiratoria en la que el bebé respire más rápido de lo normal, se le marquen las costillas o mueva mucho el abdomen durante la respiración. Como consecuencia, algunos niños pueden tener dificultad para alimentarse o hacer tomas más cortas y frecuentes.

 

Pese a que es una enfermedad común en nuestro entorno, nunca llega a ser tan grave ya que solo van a ingresar en el hospital entre el 2 y el 5% de los niños que la padecen, una cifra que, sin embargo, está aumentando en los últimos años.

Dada la importancia de prevenir el contagio en esta época epidémica, hay una serie de recomendaciones para su prevención que debemos tener en cuenta. El VRS, que es altamente contagioso, se va a trasmitir principalmente a través de pequeñas gotas que genera la persona infectada al toser o estornudar y mediante objetos contaminados como juguetes, en los que el virus puede permanecer viable hasta 12 horas. Por suerte, este virus se elimina simplemente mediante un buen lavado de manos que se convierte en la principal medida recomendada por los expertos ante una exposición ante ambientes contagiosos.

Si todo esto falla, y el lactante presenta un cuadro catarral todavía hay varios tratamientos que podemos hacer en casa:

  • Principalmente tenemos que saber que los lactantes respiran fundamentalmente por la nariz, por lo tanto si está obstruida por los mocos debemos realizar lavados nasales, estos son el “pañuelo” de los niños. Se van a hacer preferiblemente antes de las tomas ya que pueden producir vómitos.
  • Debemos elevar el cabecero de la cama para ayudarles a respirar mejor.
  • Se deben fraccionar las tomas, es decir, hacerlas más frecuentes y en menor cantidad.
  • La mayoría de medicamentos no han demostrado eficacia ante la bronquiolitis, por lo que no se deben administrar si no los prescribe el personal sanitario. Ni siquiera los jarabes para la tos, los descongestionantes o mucolíticos, que incluso pueden ser perjudiciales.

Y, ¿cuándo acudiremos a urgencias? Debemos observar si el lactante respira muy rápido, la piel se hunde en las costillas, tiene color azul en los labios o las uñas, hace pausas al respirar, tiene fiebre muy alta, presenta rechazo de las tomas o está decaído.

Si finalmente el lactante ingresa en el hospital, recibirá, en la mayoría de los casos, tratamiento dirigido a mantener una adecuada ventilación mediante la administración de oxígeno y a garantizar la hidratación del mismo ya que tal y como hemos contado anteriormente, no existe evidencia que ningún otro tratamiento como broncodilatadores o corticoides sean beneficiosos en este proceso.

En definitiva, lo que en los adultos puede ser un simple catarro, en los más pequeños puede llegar a desembocar en esta patología, de la que es importante señalar que es autolimitada en lactantes sanos y que no suele durar más de 7 a 10 días, aunque la tos podrá acompañar al bebé algunos días más.

Irene Martín, enfermera pediátrica

autora de esta entrada.

 

 

Bibliografía:

  • Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda. Fundació Sant Joan de Déu, coordinador. Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. 2010. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AATRM. Nº 2007/05
  • Moral Gil L. Implicación del virus respiratorio sincitial en las bronquitis recurrentes del lactante y su posible prevención. Evid Pediatr. 2013; 9:52.
  • Camps M, Calzado Begue D, Galano Guzman Z. Infecciones respiratorias agudas pediátricas. Un acercamiento a la bronquiolitis. Rev Inf Cient. 2015; 90:391-400.
  • Florin TA, Zor J, Plint A. Viral bronchiolitis. Lancet. 2017; 389(10065):211-224

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