De repente…

Quizá porque perdemos demasiado pronto la sana costumbre de sorprendernos, quizá porque lo cotidiano no deja espacio para nada más o quizá porque al final del día es cuando nos damos cuenta de que éste toca a su fin, sin que hayamos hecho todo lo que queríamos hacer. Las mejores decisiones son las que se toman  Read more ➝